Bogotá, 1927. Miles de inquilinos marchan al grito de “¡Viva el proletariado y abajo los arrendamientos!”. Tras ese clamor se esconde una crisis profunda: el alto costo de la vivienda, el hacinamiento y la desigualdad entre arrendadores y arrendatarios.
Bogotá en alquiler recupera la historia del movimiento de inquilinos de los años veinte, liderado por la Liga de Inquilinos, que organizó huelgas, marchas y comités barriales en defensa de un precio justo y de mejores condiciones de vida. A partir de una minuciosa revisión de archivos y prensa de la época, la investigación muestra cómo las luchas por la vivienda fueron también luchas por la ciudad misma: un escenario de disputas políticas, culturales y sociales que aún hoy resuenan en el debate sobre el derecho a habitar un espacio digno.