Cuatro mujeres indígenas, descendientes de víctimas de la brutal explotación cauchera, comparten testimonios profundos y conmovedores sobre este genocidio. Sus relatos revelan el dolor, la resistencia y la memoria colectiva que persiste en sus comunidades, ofreciendo una comprensión única del impacto de este oscuro periodo y de las luchas actuales de los pueblos indígenas por justicia, dignidad y reconocimiento de su herencia.