La aparición simultánea de La Virgen de los Sicarios de Fernando Vallejo y Noticia de un secuestro de García Márquez no solo pareció un duelo improbable entre un Nobel consagrado y un desconocido irreverente. También reveló una grieta más profunda: dos maneras de leer la violencia colombiana y de entender para qué servía la literatura. Un ensayo publicado en GACETA en 1998.
Treinta años después del «boom» de la literatura latinoamericana, Fernando Vallejo puso una bomba que sacudió los famosos «realismo mágico» o «real maravilloso». En 1998, su traductor al francés publicó este ensayo en GACETA.
Fernando Vallejo no inventó nada: solo nos ha mostrado el país que preferimos no mirar. En novelas como La virgen de los sicarios, escribe desde la herida de nuestra violencia más íntima y deja que nos estrellemos con nuestra realidad.
En 1998, GACETA publicó un especial sobre el escritor medellinense, autor de novelas como La virgen de los sicarios y El desbarrancadero. Este perfil, que aborda su vida y los principales rasgos de su obra, funciona como punto de partida.
Los cuentos del autor estadounidense (1938–1988) destacan por su angustia contenida y su estilo conciso. Antes de erigirse como un gran exponente del realismo sucio, escribió poemas. En 1997, GACETA publicó algunos de ellos, cotidianos y frágiles.