Colaboradores

Felipe Martínez Pinzón

Profesor asociado en el Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Brown. Es autor de Una cultura de invernadero: trópico y civilización en Colombia (1808-1928) (Iberoamericana Vervuert, 2016) y de Patricios en contienda: cuadros de costumbres, reformas liberales y representación del pueblo en Hispanoamérica (UNC Press 2021, Uniandes 2025). Co-editó Entre el humo y la niebla: guerra y cultura en América Latina (IILI, 2016), Intimate Frontiers: A Literary Geography of the Amazon (Liverpool UP, 2019) y Revisitar el costumbrismo: cosmopolitismo, pedagogías y modernización en Iberoamericana (Peter Lang, 2016). En coedición con Uniandes y la Universidad del Rosario, reeditó el Museo de cuadros de costumbres, viajes y variedades (1866, 2020) y las memorias del poeta Adolfo León-Gómez La Ciudad del Dolor (Relecturas 2023). En el 2024, con Jennifer L. French, editó el volumen compilatorio La vorágine: centenario de un clásico latinoamericano. Textos críticos 1988-2024.

Aparece en

El armario de Efraín

Crónica

/ El armario de Efraín

Etapa 3 / ¡Delia! 1926-2026

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21 de mayo de 2026
El Atrato es un río de esperas. De esperas cotidianas, determinadas por el pulso de las aguas, como las de las personas que aguardan en los malecones la llegada de las encomiendas que envían desde Turbo o las de los campesinos que siembran o cosechan según las crecientes y sequías. Pero también es un río de esperas dolorosas, como las de los duelos no resueltos o las de quienes intentan regresar al pueblo del que fueron desplazados.

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20 de mayo de 2026
A comienzos de este año murió Beatriz González. Su obra —hecha de colores deliberadamente ingenuos y de una ironía que nunca pierde la calma— sigue interrogando al país con una lucidez que no se desgasta. Quien firma este texto fue su asistente durante casi una década: la vio trabajar, dudar, corregir, ordenar, volver a empezar. Desde esa cercanía reconstruye cómo la artista transformó imágenes de prensa o de la cultura popular —y formatos inusuales como muebles o cortinas de baño— en preguntas políticas de largo aliento. En un momento en que muchos daban por agotada la pintura, Beatriz González insistió en que el arte no se reduce a representar: es una forma de leer el mundo y de mirar de frente aquello que, con frecuencia, preferimos dejar a un lado.