La editorial colombiana Amor Vincit publica la primera traducción de la Odisea al castellano hecha por una mujer, la helenista cubana Laura Mestre Hevia (1867-1944). En esta versión, los pretendientes de Penélope no juegan ni a la suerte ni a las tabas, sino al dominó: sin perder rigor ni universalidad, esta es una Odisea de ritmo caribeño.