Artista plástico de la Universidad Nacional de Colombia. Ha expuesto su obra localmente y en países como Alemania, Brasil, Corea del Sur, Cuba, Estados Unidos, Finlandia, Guatemala, México, Noruega, Reino Unido y Turquía.
Jeffrey Epstein fue un agresor sexual infantil y también un curador de encuentros excepcionales. Sentó en la misma mesa a figuras artísticas e intelectuales que rara vez coincidían, como Woody Allen y Noam Chomsky. La abundante correspondencia entre el magnate financiero y el lingüista muestra cómo el poder corteja, ofrece pertenencia y convierte esos encuentros en experiencias de reconocimiento que neutralizan el juicio. ¿Qué estamos dispuestos a callar con tal de no quedar fuera de la mesa?
Desde la década de 1980, el arte colombiano ha problematizado las influencias estéticas y económicas derivadas del narcotráfico. Santiago Rueda propone una lectura del país de los hipopótamos afrocolombianos, del reguetón, del lujo kitsch y de la microdosis psicodélica en la que examina las mutaciones de un imaginario donde lo ilícito y lo sagrado se confunden.