ETAPA 3 | Televisión

Mapa de sabedores

24 de enero de 2025 - 2:27 pm
Cuatro poemas de sabedores del Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) que dan cuenta de una cosmovisión conservada en una riquísima tradición oral en la que la vida humana depende del agua y de su cuidado. 
Víctor León Tabares y Fredy Alberto Guevara son dos sabedores de Pueblo Bello, Cesar.

Mapa de sabedores

24 de enero de 2025
Cuatro poemas de sabedores del Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) que dan cuenta de una cosmovisión conservada en una riquísima tradición oral en la que la vida humana depende del agua y de su cuidado. 

Desde 2022, el proyecto Mapa de Sabedores de las Expresiones Artísticas ha encontrado y conversado con personas mayores de 60 años portadores de saberes artísticos y culturales presentes en diferentes municipios del Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial, PDET. El proyecto hace parte del programa transversal Arte, Paz y Saberes en los Territorios, una iniciativa de la Dirección de Artes del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes que nace con la firma de los Acuerdos de Paz. Por medio de recorridos por los municipios y diálogos con investigadores de estos territorios, el programa ha registrado las trayectorias, creaciones, procesos formativos de circulación y producción de los sabedores, acopiando las experiencias y lenguajes artísticos de los mayores. Allí, las prácticas artísticas están ancladas profundamente en la vida cotidiana y en las identidades de sus pobladores. Los sabedores participantes dan cuenta de una gran diversidad de lenguajes artísticos, memorias y saberes presentes en la oralidad y la herencia de los linajes de la música, la danza y la narración. 

Estos son cuatro poemas de sabedores y sabedoras de Tumaco, Santa Marta y Pueblo Bello que dan cuenta de una cosmovisión conservada en una riquísima tradición oral en la que la vida humana depende del agua y de su cuidado. 

Mailén Aurora Quiñones (Tumaco, Nariño) 

Poesía de la biodiversidad 

Antes de este mi relato
los quiero bien saludar, 
buenos días ¿cómo están? 
Con el compromiso de planificar
Valor importante etno-cultural 
entre todos juntos vamos a trabajar 
aquel contenido biodiversidad. 
Todo aquel conjunto de vida diversa 
que siempre nos brinda la naturaleza 
los verdes paisajes, montañas espesas 
son símbolo grande de nuestra nobleza. 
Tenemos la caña, guarapo también 
tenemos totoras que se ven muy bien 
y de los rampires, canastos childén,
hojitas de chillangua y de chirarán,
pepita de achira, maraca y guasá.
Pepita de naidí, también comerán 
ardilla, conejo, tatabra y venao 
cangrejos y jaibas pa’ hacer encocao’ 
y de los mariscos, sabroso tapao’. 
El pargo de estero, curruco y barbudo, 
sacamos del agua tremendos cotudos. 
Loros pichilingos, cuara, paletón,  
garza y miguelón. 
En nuestras parcelas hay el pancoger 
plátano y banano qué es de apetecer. 
Tenemos madera a cuál escoger 
el cedro, tangare, chanul y laurel.
Y en ecosistema puedes apreciar, 
el mar con sus playas, conchas y manglar, 
zonas estuarinas, biomas también 
son para cuidarlas y de proteger. 

Víctor León Tabares
(Pueblo Bello, Cesar)

¡Ay Sierra mía! 

Eres la perla más linda que existe sobre la tierra
y brillas como una estrella en el azul de los mares.
Desde el nivel del Caribe, majestuosa te levantas
hasta las nieves perennes, picos Colón y Bolívar.
Eres cuna de Kankuamos, Arsarios, Koguis y Arhuacos
y en tus cumbres soberanas, anida su alma bravía.
Con tus cristalinas aguas, dad de beber al sediento
y cultivos del estío, riegas con su fresco aliento.
Tus tierras nos alimentan, cual madre caritativa
y los cultivos florecen en tus montañas lozanas.
De las obras que hizo Dios, dice eres la obra más bella
que te conserves por siempre ¡oh querida madre sierra!
Tus albas nieves eternas me inspiraron estos versos,
por eso exclama admirado ¡corazón del mundo eres! 

Arroyito cantarín  

Arroyito cantarín que naces en la sierra
y riegas con tu fluido los cultivos de la tierra.
Tu torrente gota, gota de las lluvias se ha formado
y por montes y laderas a los valles ha llegado.
Manantial de vida eres para pueblos y ciudades
y en su historia has estado por toditas las edades.
Arroyito, arroyito, llévale un mensaje al hombre
para que cuide tus riberas y sus bosques no descombre.
Arroyito: Dios quisiera que nunca te nos secaras
y tus aguas cristalinas para siempre nos brindaras.  

Fredy Alberto Guevara (Pueblo Bello, Cesar) 

Paraíso incalculable de belleza
donde el viajero se envuelve en tu candor.
Extasiado más cerca de las estrellas,
encantado pregonando tu valor. 
Pueblo Bello soberano es la tierra
del Arhuaco imponente gestor,
que defiende con voluntad férrea
sus costumbres y su tradición. 
La nevada y todas sus leyendas, 
Nabusimake su pueblo ancestral.
Se encadenan la caja y las cuevas, 
Pueblo Hundío y el gigante Alguacil.
Cafetales que engalanan sus tierras, 
su florido como nieve se ven, 
chupa flores que de él se alimentan
y las abejas liban su miel.
Un remanso de paz son tus aguas, 
de arroyuelos que vienen y van. 
Colorido de fauna y belleza, 
Pueblo Bello jardín del Cesar. 
El Arhuaco de sangre Tayrona, 
con su chicote hizo realidad. 
No hay cachaco, costeño ni raza, 
somos todos una sola hermandad. 
El Ariguaní limpio y puro, 
en sus cascadas se oye un susurrar. 
Él mitiga la sed de los pueblos,
es aquí tu cuna natal.     

CONTENIDO RELACIONADO

Array

10 de septiembre de 2026
En Donde el agua trabaja, novela ganadora del I Premio Internacional de Novela Breve Almadía–Ventosa Arrufat, el peruano David Silva Rojas escribe sobre una trabajadora de una hacienda vinícola que se enfrenta a la explotación laboral, la vigilancia y el silencio. Así, Silva reflexiona sobre las historias que permanecen ocultas detrás de los grandes relatos del progreso económico, el desgaste del cuerpo y las relaciones de complicidad que pueden surgir en este contexto. El editor web de Gaceta, Santiago Cembrano, habló con él.

Array

14 de agosto de 2026
A veces va por una carretera, ve una chiva acercarse y sabe que es suya antes de leer el nombre pintado en la carrocería. Lo delata una curva, una combinación de colores o una gambeta. Después de todo, ¿cuántas personas pueden encontrarse con su propio trabajo doblando una esquina? Pingüino lleva más de cuarenta años decorando estos buses campesinos y convirtiéndolos en piezas únicas.

Array

12 de agosto de 2026
Hay quienes buscan extender su vida con suplementos, aplicaciones y hábitos de alto rendimiento dictados por la industria del bienestar. Willie Nelson, en cambio, se ha mantenido entre guitarras, cigarrillos, huertas caseras y la decisión consciente de no amargarse la vida. A los 93, su sentido del humor es la columna vertebral de su buena salud. Estos once mandamientos condensan su filosofía vital.

Array

10 de agosto de 2026
La relación entre la literatura y los hoy llamados «lenguajes audiovisuales» siempre ha sido estrecha. Sin embargo, no siempre ha sido armónica. Están los que dicen que la escritura de un guion no es un género literario. Mientras otros insisten en que, si se quiere conseguir una buena historia para las pantallas, es importante prescindir de la «narratofagia». En Colombia hay muchos ejemplos de películas que han tenido una efectiva relación con sus referentes narrativos. Uno de ellos es la versión que realizó Carlos Mayolo en 1986 del relato La mansión de Araucaíma de Álvaro Mutis. Cuarenta años después, el otrora asistente de dirección del filme recorre los pasos detrás de las huellas de su locación principal y se lleva más de una sorpresa.

Array

8 de agosto de 2026
En 1986, Carlos Mayolo llevó al cine La mansión de Araucaima, el relato que Álvaro Mutis escribió para demostrarle a Luis Buñuel que el horror también podía habitar el trópico. Cuatro décadas después, la película sigue siendo una de las obras fundamentales del cine colombiano por su exploración del deseo, el poder, la decadencia y la violencia que sostienen ciertos órdenes sociales. El editor web de Gaceta, Santiago Cembrano, conversa con Sandro Romero Rey y Alexandra Falla sobre la historia de la película y el legado que marcó para el cine nacional.

Array

7 de agosto de 2026
Desde Venezuela hasta el centro de Medellín, tatuajes, estatuillas y altares susurran una historia: la de cómo migran las religiones populares para adaptarse a un nuevo territorio. En esta crónica, Santiago Rodas y el fotógrafo Una Rutina siguen el rastro del Chamo Ismael y la protección que les concede a quienes cargan su fe como una parte de su país.

Array

6 de agosto de 2026
El Ministerio de las Culturas y sus entidades adscritas reactivaron su política editorial durante este gobierno. Entre abril de 2024 y agosto de 2026 editaron más de cien libros y revistas para ampliar el campo de lo que merece ser recordado y revitalizar debates públicos largamente aplazados. ¿Qué cambió para que el Estado volviera a editar? ¿Qué biblioteca construyó y qué idea de país empezó a tomar forma en sus estanterías?

Array

5 de agosto de 2026
Antes de que Barranquilla entrara en los mapas literarios y artísticos del país, un puñado de jóvenes decidió disputar el sentido mismo de la cultura colombiana. Las batallas que dieron —en periódicos, talleres, bares y estudios de pintura— no solo moldearon la obra de Álvaro Cepeda Samudio, sino que configuraron una manera distinta de pensar el Caribe. Un crítico de arte reconstruye ese momento en que la audacia y el desparpajo fueron una forma de intervención crítica.

Array

4 de agosto de 2026
¿Qué hace que un espacio independiente de Cali llegue a la Bienal de Venecia, uno de los escenarios más importantes del arte contemporáneo? La historia de lugar a dudas recorre el legado cultural de la ciudad, la visión de su fundador, Óscar Muñoz, y una manera distinta de entender la práctica artística.

Array

3 de agosto de 2026
Durante años, la figura de Cepeda Samudio ha brillado más que su escritura: el reportero audaz, el hombre nocturno, el mito barranquillero. Sin embargo, en su narrativa se despliega otra verdad: la espera como forma de mundo, como pulsación íntima que une sus novelas y relatos. Ariel Castillo Mier sigue esa estela para devolvernos a Cepeda Samudio allí donde importa: en la obra que sobrevivió a su propia leyenda.