ETAPA 3 | Televisión

Mirar el monte desde la ruana

2 de abril de 2025 - 1:38 pm
La segunda entrega de Mirando el monte desde la ruana (2023) —publicado por Simbionte Proyectos— explora el abastecimiento alimentario de los barrios Floralia, San Luis, Galerías (Bogotá), y el municipio de Guasca. ¿Cuáles son los caminos que recorren los alimentos antes de llegar a su destino? ¿Cómo acortar la distancia entre la urbe y su despensa?
Una frontera verde en el centro Internacional de Bogotá. La casa y huerta productiva de María Elena Villamil era parte del barrio La Perseverancia hasta que la separó de un tajo la construcción de la carrera Quinta. A comienzos del siglo xx este sector fue suburbio pobre y cuna de marginados. El barrio ha cultivado hasta hoy su identidad rebelde, donde conviven en armonía aguerridos líderes obreros y raterillos de ocasión con el poder financiero y los nuevos desarrollos inmobiliarios que poco a poco gentrifican esta zona de la ciudad. La Huerta Santa Elena compite por la luz natural con los altos edificios. Foto de Miguel Winograd. Tomado del libro Adentro. Vida en Bogotá (Universidad de los Andes, 2021), de Lorenzo Morales Regueros.
Una frontera verde en el centro Internacional de Bogotá. La casa y huerta productiva de María Elena Villamil era parte del barrio La Perseverancia hasta que la separó de un tajo la construcción de la carrera Quinta. A comienzos del siglo xx este sector fue suburbio pobre y cuna de marginados. El barrio ha cultivado hasta hoy su identidad rebelde, donde conviven en armonía aguerridos líderes obreros y raterillos de ocasión con el poder financiero y los nuevos desarrollos inmobiliarios que poco a poco gentrifican esta zona de la ciudad. La Huerta Santa Elena compite por la luz natural con los altos edificios. Foto de Miguel Winograd. Tomado del libro Adentro. Vida en Bogotá (Universidad de los Andes, 2021), de Lorenzo Morales Regueros.

Mirar el monte desde la ruana

2 de abril de 2025
La segunda entrega de Mirando el monte desde la ruana (2023) —publicado por Simbionte Proyectos— explora el abastecimiento alimentario de los barrios Floralia, San Luis, Galerías (Bogotá), y el municipio de Guasca. ¿Cuáles son los caminos que recorren los alimentos antes de llegar a su destino? ¿Cómo acortar la distancia entre la urbe y su despensa?

«Así como la raíz es el sustento de la planta, el campesinado es el sustento de lo urbano». Tal vez sea esta la idea que alimenta a Mirando el monte desde la ruana (2023), una publicación subversiva desde donde se la mire, capaz de acercarse sin pretensiones a uno de los problemas esenciales de nuestro tiempo: la soberanía alimentaria.

Es subversiva porque va a contracorriente, emplea técnicas de impresión que la hacen compleja (serigrafía, insertos en distintos tamaños dentro de sus páginas, por ejemplo), circula en espacios de trabajo y librerías independientes, que están por fuera del circuito comercial y se ocupa de temas que en las ciudades hemos decidido mirar de lejos, o no mirar.

¿Cuánto tiempo tarda en llegar una cosecha de yuca desde el surco en el que ha estado plantada hasta la tienda de barrio citadina en la que se la vende al menudeo? ¿Cuántos caminos recorre, qué intermediarios se turnan su relevo, cuántos peajes hace, qué plata se invierte en ellos? Habría que ir un poco más lejos: ¿Qué hace falta, además de una buena porción de tierra, para producir una tonelada de alimento, pongamos, por ejemplo, de maíz? ¿Cuántas horas hombre, cuántos pasos, cuántos azadonazos? ¿Cuántas desveladas para protegerlo de las ardillas o de los roedores? ¿Cuánto abono y cuánta alelopatía que impida la llegada de las plagas?

La vieja historia de la siembra y la cosecha no ha cambiado tanto en milenios (eso si nos hacemos la vista gorda en cuanto a los agroquímicos), pero hoy más que nunca desconocemos lo que va de la una a la otra, porque no basta con sembrar, también hay que estar alerta, invertir tiempo, esfuerzo físico y dinero si se quiere recoger algo que valga la pena y represente alguna ganancia. Y, por supuesto, hay que transportar esa cosecha del campo a la ciudad. En tiempos en los que se importan de otros países los productos que antes se cultivaban localmente (maíz, trigo, soja), la del alimento es toda una odisea que se basa en el trabajo duro, la cooperación y el intercambio de productos, casi siempre con exiguas ganancias para el campesino que trabaja a pequeña escala.

En su segunda entrega, Mirando el monte desde la ruana se ocupa del abastecimiento alimentario de los barrios Floralia, San Luis, Galerías (Bogotá), y el municipio de Guasca, y se pregunta por los caminos que recorren los alimentos antes de llegar a su destino. Sus páginas trazan la geografía en un rincón del abastecimiento en la región central del país y proponen un cambio de dirección: subir la mirada local y bajar la mirada nacional. El resultado es un plano más horizontal que permite hablar con ambos lados, algo muy parecido a lo que ocurre en las plazas de mercado, donde los productos, comparten mostradores y canastas sin orden de importancia o procedencia. Además, la publicación se pregunta por asuntos que nos competen a todos: por ejemplo,  ¿cómo garantizar que los alimentos disponibles puedan distribuirse si el valor del transporte muchas veces supera al del alimento transportado?

De entre los varios artículos que esta revista presenta en sus 64 páginas, señalamos la entrevista en la que se recuerda que apenas el pasado 5 de julio de 2023 se modificó el Artículo 64 de la Constitución Nacional para incluir al campesinado como sujeto de derechos y de especial protección constitucional, y otro que relata cómo las infancias campesinas de Fómeque (Región del Guavio, Cundinamarca), monitorean un nido con polluelo de águila crestada.

Testimonios, entrevistas, recetarios y la descripción de algunas especies nativas componen esta publicación que bien podría ser calificada de miscelánea, en la que intervienen artistas gráficos y fotógrafos que han puesto su quehacer al servicio de una idea que va más allá de sí mismos: la de que el campo, sus productos y quienes los cultivan merecen que se hable de ellos desde el reconocimiento, no tanto para ensalzar su trabajo, sino más bien para acortar la distancia amplificada entre la urbe y su despensa, que parece hemos dado por sentado con consecuencias que apenas comienzan a sentirse.

La segunda entrega de Mirando el monte desde la ruana (2023), publicado por Simbionte Proyectos y editado por Alejandro Sepúlveda.
La segunda entrega de Mirando el monte desde la ruana (2023), publicado por Simbionte Proyectos y editado por Alejandro Sepúlveda.

TÍTULO: Mirando el monte desde la ruana
AÑO: 2023
EDITORIAL
: Simbionte proyectos
TEMA: Seguridad alimentaria, vida campesina, plazas de mercado.
AUTOR: Varios autores
COMITÉ EDITORIAL: Alejandro Sepúlveda, Luisa Fernanda Pedraza y Tania Fuentes
ISSN: 2954 – 5765
EDICIÓN: Número 2 / 2023
ENCUADERNACIÓN: Rústica con gancho
FORMATO: 17 x 22 cm
PÁGINAS: 64

 

CONTENIDO RELACIONADO

Array

24 de mayo de 2026
Sonia Basanta Vidales, más conocida como Totó la Momposina, murió el pasado 17 de mayo en México, a los 85 años. Durante más de medio siglo difundió la tradición musical del Caribe y recorrió el mundo con cumbias, porros, mapalés y bullerengues. Su discografía y su trabajo como investigadora la hacen una figura imprescindible y brillante en la historia de la música en Colombia, una que todavía podemos seguir explorando y descubriendo. Para reflexionar sobre su vida, su obra y su legado, y lo que falta por contar de Totó la Momposina, el editor web de Gaceta Santiago Cembrano habló con Patricia Iriarte, autora del libro Totó. Nuestra diva descalza.

Array

22 de mayo de 2026
Antes de convertirse en una gran artista, Beatriz González fue simplemente Beatriz, la compañera de curso de la madre de Yolanda Reyes en un colegio de Bucaramanga. De esa coincidencia escolar nació una amistad que atravesó ciudades, matrimonios, mudanzas y décadas, y que nunca se interrumpió, ni siquiera cuando ambas dejaron su tierra natal para instalarse en Bogotá. De ese vínculo duradero surge también esta Beatriz de puertas adentro: la mujer antes que la artista, la amiga antes que el ícono, y la familia santandereana —tan inspirada como excéntrica— que, sin proponérselo, ayudó a modelar la mirada singular que ella llevaría al mundo.

Array

21 de mayo de 2026
El Atrato es un río de esperas. De esperas cotidianas, determinadas por el pulso de las aguas, como las de las personas que aguardan en los malecones la llegada de las encomiendas que envían desde Turbo o las de los campesinos que siembran o cosechan según las crecientes y sequías. Pero también es un río de esperas dolorosas, como las de los duelos no resueltos o las de quienes intentan regresar al pueblo del que fueron desplazados.

Array

20 de mayo de 2026
A comienzos de este año murió Beatriz González. Su obra —hecha de colores deliberadamente ingenuos y de una ironía que nunca pierde la calma— sigue interrogando al país con una lucidez que no se desgasta. Quien firma este texto fue su asistente durante casi una década: la vio trabajar, dudar, corregir, ordenar, volver a empezar. Desde esa cercanía reconstruye cómo la artista transformó imágenes de prensa o de la cultura popular —y formatos inusuales como muebles o cortinas de baño— en preguntas políticas de largo aliento. En un momento en que muchos daban por agotada la pintura, Beatriz González insistió en que el arte no se reduce a representar: es una forma de leer el mundo y de mirar de frente aquello que, con frecuencia, preferimos dejar a un lado.

Array

19 de mayo de 2026
Hace cincuenta años murió el profeta del nadaísmo: el hombre que quemó libros en la Universidad de Antioquia, arrojó cápsulas fétidas contra congresos católicos y pasó por la cárcel por burlarse de la moral de su tiempo. Esa furia iconoclasta, sin embargo, enmascaraba una crisis espiritual que el escritor se reservó durante décadas y que se agudizó en un viaje tormentoso al Chocó: allí entendió que necesitaba creer en algo más grande que él.

Array

15 de mayo de 2026
En este cuento del autor estadounidense radicado en Cali, un joven escritor llega a una familia sureña dominada por silencios, motores y lealtades masculinas. Allí intenta comprender el vínculo opaco, casi inexplicable, que une a su esposa con el padre de ella.

Array

14 de mayo de 2026
En 1926, Roberto Alrt irrumpió en la literatura argentina con El juguete rabioso, una novela marginal despreciada por los guardianes de la alta literatura. Cien años más tarde, sus personajes siguen caminando por Buenos Aires: inmigrantes soñadores y trabajadores precarizados que todavía buscan robarse un trozo de progreso.  

Array

13 de mayo de 2026
A comienzos del siglo XX, cuando su nombre circulaba por cafés y salones de Europa, José María Vargas Vila era ya una figura rodeada de fama y escándalo. Sus novelas incendiarias, su anticlericalismo feroz y su estilo deliberadamente exaltado habían construido la imagen de un escritor que parecía vivir ebrio de sí mismo. Pero esa caricatura deja una pregunta más interesante: ¿cómo aparecía ante quienes realmente lo conocieron? ¿Qué veían en él los diplomáticos, escritores y curiosos que lo trataron en Madrid, Roma o París? ¿Confirman esos testigos la leyenda posterior o revelan matices que la fama no alcanzó a registrar?

Array

12 de mayo de 2026
En la FILBo de 2026 apareció una escena nueva: lectores levantando paletas para disputar libros raros, primeras ediciones perseguidas por familias entusiastas, el aprendizaje colectivo de cómo funciona una puja. El curador y martillo de la primera subasta en la historia de la Feria, organizada por La Independencia, relata lo que se vivió en la sala. 

Array

11 de mayo de 2026
En 1999, durante un concierto en Ámsterdam, la pianista portuguesa Maria João Pires descubre segundos antes de tocar que preparó la obra equivocada. Entonces tuvo que confiar en algo más profundo que la memoria: en su cuerpo entrenado durante décadas para respirar, escuchar y reaccionar, en su instinto.