ETAPA 3 | Televisión

Sueño 130/A Kurosawa

4 de febrero de 2026 - 12:50 am
Cubil, 2017, del Colectivo Paramédicos, presenta una urna trasparente giratoria en cuyo interior se condensa el humo. En la sala oscura se escuchan voces que ríen y tosen, tal vez debido a los efectos del cannabis. Al igual que en un Temezcal, en cuyo interior los visitantes se purifican gracias al calor y al vapor extremo, en Cubil, los efluvios cannábicos reconcentrados quieren exorcizar las mentes de los visitantes.
Cubil, 2017, del Colectivo Paramédicos, presenta una urna trasparente giratoria en cuyo interior se condensa el humo. En la sala oscura se escuchan voces que ríen y tosen, tal vez debido a los efectos del cannabis. Al igual que en un Temezcal, en cuyo interior los visitantes se purifican gracias al calor y al vapor extremo, en Cubil, los efluvios cannábicos reconcentrados quieren exorcizar las mentes de los visitantes.

Sueño 130/A Kurosawa

4 de febrero de 2026

Las imágenes en blanco y negro muestran un cielo encapotado, luego a Pinochet avanzando con su séquito en medio de pobladoras que lo avivan, y abajo, los charcos de agua y barro que se alargan reflejando las arrasadas casuchas. Los temporales del 74 han sido especialmente crudos y miro la televisión entre la somnolencia. Hace meses que me levanto apenas unas horas. Oigo el golpeteo de la lluvia en la ventana e intento volver a dormirme. He logrado conseguir una buena dosis de pastillas, unos Valium que me tomo apenas despierto para seguir durmiendo. No siempre da resultados y entonces me quedo horas inmóvil, temblando, hasta que de nuevo vuelvo a sumirme en un sopor pastoso y sin sueños. Mi madre trabaja como secretaria y sale temprano. Entra a mi cuarto y me deja un café que es lo primero que veo cuando abro los ojos. Es un departamento dúplex y las piezas que sobran se las arrienda a estudiantes. Cuando logro despertar registro sus piezas por si encuentro dinero para comprar más pastillas. Salgo. Camino a trastabillones entre las pozas de agua y el reflejo de las casas de cartón y plástico se triza bajo mis zapatos. Las nubes han comenzado a despejarse y al fondo se ve la cordillera completamente nevada. Un rostro luminoso, muy blanco, me contempla mientras caigo como si aún fuera posible el amor.

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