ETAPA 3 | Televisión

MUBI o la búsqueda de otros cines

18 de abril de 2025 - 12:16 pm
MUBI es una plataforma global de streaming y distribución cinematográfica dedicada al cine de autor, independiente y de calidad artística. Gracias a su curaduría especializada, y a su visión del cine como algo más que entretenimiento masivo, MUBI ha creado una gran comunidad, que trasciende lo virtual en eventos como el MUBI Fest. En el FICCI 2025, hablamos con Sandra Gómez, su directora de marketing para América Latina: una de las regiones de mayor crecimiento de la plataforma.
Gran Tour, del brasileño Miguel Gomes, fue una de las pelícuals que MUBI presentó en el FICCI 2025.
Gran Tour, del brasileño Miguel Gomes, fue una de las pelícuals que MUBI presentó en el FICCI 2025.

MUBI o la búsqueda de otros cines

18 de abril de 2025
MUBI es una plataforma global de streaming y distribución cinematográfica dedicada al cine de autor, independiente y de calidad artística. Gracias a su curaduría especializada, y a su visión del cine como algo más que entretenimiento masivo, MUBI ha creado una gran comunidad, que trasciende lo virtual en eventos como el MUBI Fest. En el FICCI 2025, hablamos con Sandra Gómez, su directora de marketing para América Latina: una de las regiones de mayor crecimiento de la plataforma.

¿Qué perfil tiene el suscriptor de MUBI?

Inicialmente era un perfil muy cinéfilo, pero creo que hemos ampliado nuestra oferta y cada vez tenemos más gente interesada en la cultura, en el cine, en el arte. MUBI es una plataforma para todo el mundo, para la gente que está interesada en el cine como forma de arte o que le interese el gran cine. Pero ese gran cine puede estar tanto en un cortometraje independiente como en una película de estudio. Los valores artísticos de una película no se miden por el presupuesto, sino por la intención curatorial y creadora de los artistas.

MUBI se diferenció de Netflix, Prime y otras plataformas por su apuesta por el cine arte, y de regiones como Asia o América Latina. ¿Sigue siendo así?

Creo que tenemos varios diferenciadores. Uno, por supuesto, es que tenemos cine de todas partes del mundo —no solo de Europa y Estados Unidos— y de todos los tiempos. El segundo es que nos interesa muchísimo que haya creadores atrás, los valores estéticos y artísticos de las películas.

Nuestras películas dialogan entre sí, y siempre hacemos curadurías muy distintas. Nuestras propuestas pueden ser coyunturales, de distintas celebraciones que hay en el año, y también le damos relevancia al cine local. Hemos hecho curadurías de cine contemporáneo brasileño o mexicano. Así la programación se renueva y se siente, para que la gente quiera seguir viendo lo que estamos proponiendo. Tenemos películas restauradas, grandes clásicos, directores emergentes: la variedad es amplia. Todo esto además de una comunidad que construimos muy detenidamente desde las redes sociales y el ecosistema MUBI: tenemos películas en distribución en cines, un podcast, una revista impresa y digital.  Extendemos la conversación en torno al cine y a partir de eso y nuestra oferta amplia la gente quiere ser parte de MUBI.

¿Qué títulos se han destacado en MUBI?

Uno, por ejemplo es Aftersun, la ópera prima de Charlotte Wells, que hace un par de años fue una de las películas más vistas y, de alguna manera, lanzó a Paul Mescal, uno de los actores más relevantes del Reino Unido. La sustancia es otra de las grandes películas que hemos tenido en MUBI; ganó en Cannes «Mejor guion» y estuvo muy nominada los Oscar, incluso se llevó el premio a «Mejor maquillaje y peinado».

¿En qué consiste la presencia de MUBI en el FICCI este año?

Este es el primer año que hemos tenido esta alianza. Hemos hecho varias cosas. Estamos en la producción de la octava temporada de nuestro podcast, y grabamos un episodio en vivo. Siempre tenemos dos directores o gente de la cultura que esté interesada en hablar de su obra y la del otro, además de ellos mismos como espectadores, porque todos somos audiencia; esta vez fue una conversación muy linda, muy divertida, entre Ana Vaz, una directora brasileña, y Jessica Sarah Rinland, una directora británica-argentina. Eso por un lado. También tenemos dos películas exhibidas: una es Grand Tour del director portugués Miguel Gomes y la otra es Harvest de Athina Rachel Tsangari, una directora del nuevo cine griego.

En este festival, como en todos los encuentros culturales, se está hablando de género. ¿Qué ofrece MUBI en este aspecto?

Tenemos varias curadurías de grandes directoras de fotografía, por ejemplo, o de directoras y cine hecho por mujeres. En junio, con el Pride, también celebramos el cine diverso y de la comunidad del LGBTIQ+. Es una selección a la que hacemos una comunicación relevante para que mucha más gente la vea, pero queda disponible en MUBI durante todo el año.

¿Qué hay de cine colombiano en MUBI?

Ahora tenemos un especial muy lindo: una función doble de Rodrigo D: No Futuro y La vendedora de rosas de Víctor Gaviria. Víctor ha estado muy involucrado y también ha hecho una curaduría de películas que ya tenemos disponibles. Nos interesa mucho rescatar directores para nuevas personas o generaciones, o que los que hemos visto sus películas las redescubramos en buena calidad. También hemos tenido películas de Luis Ospina: siempre nos interesa promover el cine local y que la gente pueda verse en la pantalla. Ahora mismo tenemos El vuelco del cangrejo y varias otras películas de Óscar Ruiz Navia.

¿Cómo se la lleva el público colombiano con el cine arte?

El público colombiano ha sido cada vez más ávido de apreciar las películas en MUBI, de ir a nuestros eventos, como el MUBI Fest. Es muy lindo: empezamos a hacerlo hace dos años y ha crecido enormemente, las entradas se agotan rapidísimo. Tratamos de conservar la experiencia de que las películas se vean también en las salas y que sea una experiencia complementaria, ¿no? Que tú puedas ir a ver una película y estar en comunidad con la gente, pero que también la puedas ver en una experiencia distinta en casa, otra manera de apreciarla. Eso ha funcionado muy bien, las nuevas generaciones lo han entendido y están felices de descubrir títulos posiblemente clásicos. Sí hay avidez por ver otros cines y por conocer lo que estamos trayendo.

CONTENIDO RELACIONADO

Array

5 de junio de 2026
El documental El juego de la vida, de Mario Andrés Ruiz Zuluaga, siguió durante catorce años a cinco familias colombianas para preguntarse qué determina nuestro destino y si podemos cambiarlo. Una de sus revelaciones no tiene que ver solo con la movilidad social, sino con quién tiene tiempo para comprender su propia historia. 

Array

4 de junio de 2026
Mientras los billonarios imaginan la salvación de la humanidad a través de la inteligencia artificial, la filósofa y black-metalera Haela Ravenna Hunt-Hendrix, líder de la banda Liturgy, plantea el misterio religioso como bálsamo para la desesperanza: arte, compasión y mística para construir el Reino de los Cielos aquí en la Tierra. Hablamos con ella antes de su presentación en Bogotá este 6/6/26 en el Festival Caballito del Diablo.

Array

3 de junio de 2026
Con traje de fontanero, respirador con filtros y cámara en mano, el artista Mauricio Carmona Rivera se internó en los subsuelos de Bogotá y Medellín para conocer sus vestigios arquitectónicos. Katabasis, la exposición que inaugurará este 4 de junio en la Galería Santa Fe, muestra cómo aquello que solemos asociar con descomposición y desecho puede adquirir una extraña apariencia sacra.

Array

1 de junio de 2026
La historia de un joven Abelardo Castillo enfrentado a un maestro severo sirve para pensar qué significa realmente aprender a escribir y todas las decisiones que hay detrás de una sola frase.

Array

31 de mayo de 2026
Durante la FILBo 2026, el editor web de Gaceta, Santiago Cembrano, habló con Laura Arévalo (editora de El magazín cultural de El Espectador), Sebastián Narváez (director de Sudakas Media) y Santiago Erazo (editor de El Malpensante) sobre el momento que vive el periodismo cultural en Colombia. Sus retos, sus oportunidades y sus transformaciones; qué cuenta y qué se queda por fuera; y, sobre todo, las razones que este oficio ofrece para mantener el optimismo.

Array

29 de mayo de 2026
A propósito de una carta de María Enciso a Gabriela Mistral, este artículo sigue las huellas de una intelectual republicana en Colombia: su llegada a Barranquilla, sus vínculos literarios y las tensiones políticas que dejó la Guerra Civil española a ambos lados del Atlántico.

Array

26 de mayo de 2026
Mientras Woodstock electrizaba al mundo con guitarras y rebeldía, Totó la Momposina y Gloria Triana emprendieron un viaje por la Depresión Momposina para escuchar otras voces. Entre estos ríos y ciénagas encontraron la memoria viva de las cantaoras del Caribe.

Array

25 de mayo de 2026
Roger Moore nunca rompió el personaje: incluso fuera de cámara seguía actuando como James Bond. Este recuerdo de infancia —y un reencuentro años después— nos habla sobre el encanto, el humor y la elegancia de un actor que entendía el poder de la ficción.

Array

24 de mayo de 2026
Sonia Basanta Vidales, más conocida como Totó la Momposina, murió el pasado 17 de mayo en México, a los 85 años. Durante más de medio siglo difundió la tradición musical del Caribe y recorrió el mundo con cumbias, porros, mapalés y bullerengues. Su discografía y su trabajo como investigadora la hacen una figura imprescindible y brillante en la historia de la música en Colombia, una que todavía podemos seguir explorando y descubriendo. Para reflexionar sobre su vida, su obra y su legado, y lo que falta por contar de Totó la Momposina, el editor web de Gaceta Santiago Cembrano habló con Patricia Iriarte, autora del libro Totó. Nuestra diva descalza.

Array

22 de mayo de 2026
Antes de convertirse en una gran artista, Beatriz González fue simplemente Beatriz, la compañera de curso de la madre de Yolanda Reyes en un colegio de Bucaramanga. De esa coincidencia escolar nació una amistad que atravesó ciudades, matrimonios, mudanzas y décadas, y que nunca se interrumpió, ni siquiera cuando ambas dejaron su tierra natal para instalarse en Bogotá. De ese vínculo duradero surge también esta Beatriz de puertas adentro: la mujer antes que la artista, la amiga antes que el ícono, y la familia santandereana —tan inspirada como excéntrica— que, sin proponérselo, ayudó a modelar la mirada singular que ella llevaría al mundo.