La script y editora caleña María Vásquez se propuso llevar el cine a la televisión para mejorar su calidad visual. Se tropezó con un medio en el que se aseguraba que las señoras oían pero no veían las telenovelas mientras preparaban el almuerzo. Con el tiempo y gracias a su trabajo y al de varios cineastas —Elsa Vásquez, Sara Libis, Carlos Mayolo, Sergio Cabrera—, la televisión colombiana empezó a descubrir la poesía de las imágenes.